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    25 August

    BUSCANDO LA EXCELENCIA por Rick Warren

    A cada cuatro años los Juegos Olímpicos hacen una dramática exhibición en busca de la excelencia. Atletas  talentosos y bien entrenados son exponentes máximos de su categoría. Aunque la competición se de en diferentes eventos, todos comparten trazos comunes. ¿Cuáles son las características de los hombres y mujeres que como los atletas olímpicos, sobresalen en lo que hacen? En mi experiencia descubrí que no hay una mejor fuente que la Biblia para identificar los trazos de los que llegan al tope:

    1.      Los que alcanzan la excelencia trabajan con entusiasmo. El poeta Ralph Waldo Emerson dijo: “Nada realmente grande fue alcanzado sin entusiasmo. No importa se la tarea es grande o pequeña, de lo mejor de sí mismo”. Los que tienen los mejores desempeños dan lo mejor de ellos, no importa el tamaño de la platea. “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo.”   (Colosenses 3:23). 

    2.      Los que alcanzan excelencias mejoran sus habilidades. Jamás paran de perfeccionarse, de crecer, de aprender y de desarrollarse. Es necesario más que el deseo de alcanzar la excelencia: es necesario habilidad. “Si se embotare el hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza; pero la sabiduría es provechosa para dirigir” (Eclesiastés 10:10). Recuerde: usted jamás perderá tiempo, al usarlo para afilar su “machete”.

    3.      Los que alcanzan excelencia mantienen su palabra. Son confiables. Se puede contar con ellos porque cumplen lo que prometen. Sobresalen porque son personas íntegras son raras en nuestra ciudad. Al final de todo, confiabilidad supera el talento. “Muchos hombres proclaman cada uno de su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?” (Proverbios 20:6).

    4.      Los que alcanzan excelencia sustentan una actitud positiva. Aunque estén sobre presión enfrentando cambios o exigencias, ellos no se permiten tornarse negativos.  Los que se quejan siempre, jamás sobresalen en nada a no ser en lamentarse. “Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo” (Filipenses 2:14-15). Y recuerde: “Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas” (Eclesiastés 10:4).

    5.      Los que alcanzan la excelencia van más allá de lo que se espera de ellos. Este es el secreto que las personas de éxito descubrieron. Usted nunca sobresaldrá haciendo solo lo que su trabajo solicita, o sea, lo mínimo. Jesús dijo: “Y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vé con él dos” (Mateo 5:41).  

    El compositor y productor musical Oscar Hmmerstein contó sobre cuando miró encima de la cabeza de la Estatua de la Libertad desde un helicóptero. Le impresionaron los detalles increíbles que Frederic-Auguste Bartholdi, artista francés que creó la famosa estatua, esculpió en esa área el que, tal vez, jamás pensase que alguien fuese ver. El no tenía la mínima idea que alguien, algún día, fuese capaz de volar por encima de su estatua y estudiarla.  

    Cuando se sienta tentado a tomar atajos, pensando que nadie jamás lo sabrá, recuerde: “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13).

     En esta semana, en todo lo que haga, de lo mejor de sí mismo.

    18 August

    LIDIANDO CON LA COMPETENCIA`por Rick Boxx

    Un amigo estaba en un dilema. Su exitoso negocio en el ramo inmobiliario estaba enfrentando el grave desafío de la competencia que, agresivamente, trataba de seducir a sus clientes. Para complicar las cosas ese competidor frecuentaba la misma comunidad religiosa que él, lo que lo tornaba de la misma familia espiritual. “¿Cómo hago para actuar con integridad en esa situación?” me preguntó. La respuesta que le di lo puede sorprender.

    En el libro de Proverbios, en la Biblia, encontramos el siguiente consejo: “Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed dale de beber. Actuando así, harás que se avergüence de su conducta y el Señor te lo recompensará.” (Proverbios 25:21-22

    Para ayudar a entender el significado en la vida real, un comentario sobre ese pasaje menciona un ritual egipcio antiguo, en que un individuo cargaba sobre la cabeza una vasija llena de brasas para demostrar su cambio de actitud. Colocando esa práctica en el contexto de Proverbios, sugiere que al ser gentiles con nuestros competidores podemos hacer que cambien de actitud.

     Así, aconsejé a mi amigo a ofrecerse como mentor de aquella persona, enseñándole la práctica apropiada de los negocios y tal vez, a conquistar la amistad profesional de alguien que podría reconsiderar sus intentos de robar sus clientes. Pero lo más importante, le dije, es que él estaría agradando a Dios, sin importar cual fuera el resultado.

     Ese tipo de estrategia es absolutamente contraria a las reacciones comunes que tendrían quienes compiten con otros. Al enfrentar a un competidor fuerte, nuestro impulso inmediato es buscar una manera de obtener ventajas o frustrar toda y cualquier investida contra nuestro negocio. Generalmente nuestro primer pensamiento no es “¿cómo puedo liquidarlo con bondad?” Todo lo que queremos es liquidarlo, o por lo menos, minimizar el impacto que puede causar a nuestra empresa, negocio o lucros.

     Aparentemente esa idea es muy radical. Parece definitivamente contraria a la “sabiduría” que debe prevalecer en los negocios. Mas es la razón por que el libro de Proverbios es conocido como “Libro de Sabiduría”, que ha sobrevivido por millares de años y trasciende a los cambios y ética predominantes en el mundo profesional y de negocios.

     Mi sugestión para cuando una situación de competidores semejante se le presente es: trate a su competencia con respeto y bondad, demostrando la misma integridad y sensibilidad que a usted le gustaría que lo tratasen. Por más improbable que pueda parecer al inicio es posible transformar un enemigo en amigo.


    10 August

    LAS BUENAS OBRAS NO PUEDEN COMPENSAR EL ABUSO DE PODER por Robert Tamasy

    Cuando un famoso alto ejecutivo de una de las más grandes corporaciones internacionales murió, fue alabado por su espléndida generosidad en contribuir a muchas causas de caridad. Desgraciadamente, la “fama” de este CEO no vino a raíz de su benevolencia. Había hecho noticia a partir de la desaparición de la que un día fuera una compañía poderosa, costando a miles de empleados su sustento, junto con las pensiones que esperaban tener a disposición cuando se retiraran.

     

    Irónicamente, mientras realizaba actos de bondad, este individuo estaba fallando en salvaguardar los mejores intereses de la gente que confiaba más en él, aquellos cuyas habilidades y talentos le habían ayudado a ganar la riqueza que le permitía dar con tanta liberalidad. Es dudoso que ahora lo consideren como un “filántropo”.


    Descripciones similares a ésta, desafortunadamente, han aplicado en incontables “capitanes de la industria”, en el pasado y en el presente, quienes pusieron su ambición  y sus intereses personales por encima de aquellos que habían trabajado tan diligentemente y confiadamente bajo su mando. Este mismo asunto se cita repetidamente en capítulo 10 del libro de los Proverbios, cuya autoría es atribuida principalmente al Rey Salomón de Israel. El hecho de que el abuso de poder para obtener ganancias personales sigue siendo un problema en la actualidad confirma la controversia de Salomón en otro de sus libros que dice que “…y nada hay nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9). Considere algunas de las observaciones de los Proverbios:


    Una vida recta es mejor que una vida con riqueza.
    Las riquezas ganadas a partir de una ética comprometida tienen una vida corta. Aún las más grandes riquezas son inútiles en la tumba. “Los tesoros de maldad no serán de provecho; mas la justicia libra de muerte.” (Proverbios 10:2).

    Procure ser recordado por las cosas rectas.
    Sus acciones en el liderazgo van a dar a forma al legado – positivo o negativo – que permanecerá después de que termine el tiempo en que ejerza ese rol. ¿Qué clase de legado quiere usted dejar atrás? “La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá.” (Proverbios 10:7).

    Vivir en integridad trae paz espiritual.
    La gente que practica una conducta no ética o engañosa debe vivir siempre con el miedo de ser descubierta. Por otro lado, una conciencia limpia es un gran tesoro. “El que camina en integridad anda confiado; mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.” (Proverbios 10:9).

    Cosechará lo que siembre.
    Si usted vive y actúa en función de altos estándares éticos, usted cosechará recompensas a largo plazo. Aquellos que dirigen con deshonestidad, finalmente tendrán que aguantar las consecuencias. “La obra del justo es para vida; mas el fruto del impío es para pecado.” (Proverbios 10:16).

    Un liderazgo ético resiste la adversidad.
    La integridad no hace inmunes a los líderes de las dificultades y retos, pero no se tienen que preocupar en tener que defender acciones impropias y egoístas. “Como pasa el torbellino, así el malo no permanece; mas el justo permanece para siempre.” (Proverbios 10:25)

    Hacer las cosas a la manera de Dios trae seguridad.
    En las Escrituras, Dios ha provisto un “manual del propietario” para la vida diaria y el trabajo. Estudiarla y aplicarla provee paz espiritual  y protección. Usted puede ignorarla bajo su propio riesgo. “El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; pero es destrucción a los que hacen maldad.”
    (Proverbios 10:29). 

    04 August

    HERIDO EN EL TRABAJO por Rick Warren

    Cuando trabajamos con personas, las posibilidades que nos hieran en varias ocasiones son grandes. Algunos clientes nos van a tratar mal.  La competencia mentirá sobre nosotros.  Algunos socios nos traicionaran y algunos jefes no nos van a valorar.

      A veces somos heridos intencionalmente y otros sin querer.  Pero es tan importante, el dolor causado es el mismo.  La reacción natural al ser herido es sentir resentimiento y dolor.  En vez de dejarlo pasar, nosotros lo revivimos recordando la ofensa día tras día.  Eso solo intensifica la ofensa y, a cada recuerdo, ella parece crecer y tornarse más injusta.

      La Biblia afirma que el resentimiento causa la ruina por los siguientes motivos:

    ·         Es irracional.  Abrigar resentimiento no muda el pasado ni corrige el problema, pero nos lleva a actuar de una manera tonta.  “Es cierto que al necio lo mata la ira, y al codicioso lo consume la envidia” (Jonás 5:2).

    ·         Es inútil.  El resentimiento nos hiere más a nosotros que a quien nos hirió.  Nos sentimos miserables mientras que la otra persona ni siquiera es afectada.  “Oh tu, que te despedazas en tu furor…” (Jonás 18:4).

    ·         Es enfermizo.  Los médicos dicen que el resentimiento no es saludable y puede literalmente envenenarnos.  “Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico; y este otro morirá en amargura de ánimo” (Jonás 21:23,25).

    Si todo eso es verdadero, entonces permanece una pregunta importante: ¿Cómo debemos lidiar con la ofensa?

    1.       Revelando nuestro dolor. Admitir para alguien en quien confiamos que estamos heridos y hablar con Dios sobre nuestro dolor.  No reprimir el dolor, sino confesarlo.  Si guardamos la ira nuestro estómago nos lo va hacer recordar.  Muchas veces digo: “Revelar los sentimientos es el principio de la cura”

    2.       Liberando a nuestro ofensor.  Dejarlo ir y perdonarlo para nuestra propia paz de espíritu.  Mientras no perdonamos a nuestro ofensor, aunque el lo pida o no, no dejaremos de sufrir.  Recordemos  cuando Dios nos ha perdonado y confiemos en El para arreglar las cosas.

    3.       Mudando el foco de nuestra vida.  Mientras nos concentramos en alguien que odiamos estaremos permitiendo que él nos controle.  Cuando decimos: “El me deja furioso”, estamos admitiendo que él tiene el control de nuestras emociones.  No resistamos al resentimiento.  Es necesario substituirlo por otro pensamiento.

     


    Recuerde:

    ¡Usted puede tener solo un pensamiento por vez y usted es responsables por él.