CPEC's profileComité de Profesionales ...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    May 26

    QUÉ ESTÁ BUSCANDO DIOS por Antonio Sanclemente

    He venido meditando en los temas tratados sobre la serie “Qué estoy buscando en la vida?” y sobre su impacto muy favorable para los que hemos tenido el privilegio de asistir a estos desayunos mensuales para ejecutivos, damas y caballeros.

     

    Deteniéndonos a analizar cada uno de los temas desarrollados anteriormente, esto es, sobre el éxito financiero, la paz y seguridad, en dónde invertir, y la última conferencia sobre la felicidad, encontraremos que todos ellos desembocan en un punto focal común, en el cual el hombre alejado de su Creador no puede satisfacer a plenitud esas necesidades que tiene sobre estos y otros aspectos de su vida aquí en la tierra.

     

    Siguiendo este mismo hilo de pensamiento lo más lógico sería pensar que es lo que está buscando nuestro Señor.

     

    Por lo tanto, la prioridad del hombre no es buscar responder qué es lo que yo quiero, sino qué es lo que yo estoy necesitando. Y en esa búsqueda basada en nuestras prioridades nos debe conducir a tener una relación íntima y personal con el Señor, y poder conocer de parte de Dios qué está buscando nuestro Creador. La pregunta obligada entonces será: Qué está buscado Dios en esta tierra?

    La respuesta está dada en el pasaje del capítulo 4 del evangelio de Juan, Jesús y la mujer samaritana,  23: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”

    Dios está buscado adoradores que le adoren en espíritu y en verdad. Adoradores que honren su Palabra, que estén comprometidos en expandir el Reino de los Cielos en la tierra, decididos a centrar su vida en hacer su santa voluntad.

     

    Cuando nos asociamos con Dios, nuestros sueños, anhelos, planes, propósitos se encuentran  alineados con los de Dios, y entonces El los bendice.

    May 19

    CREDITO DESCUIDADO Y CALAMIDAD FINANCIERA por Rick Boxx

    Casi una vez en cada década surge algún tipo de crisis en el mundo financiero. En la década de los 80, fue la quiebra de los préstamos agrícolas, fui de banco en banco examinando los préstamos que nunca deberían haber tomado. En los 90 la moda fue que una empresa compraba otra mucho más grande con préstamos concedidos con base en el valor de la más grande.

    Las autoridades financieras usan expresiones como “desaceleración de la economía”, “estancación” y “recesión” para describir las condiciones económicas actuales. Un factor primario que contribuye para esa situación, particularmente en los Estados Unidos, ha sido la concesión de grandes préstamos hipotecarios a individuos y familias que descubrieron ser incapaces de cumplir con los pagos.

    Los requisitos en la concesión de los créditos son devastadores para los deudores distraídos, que tratan de comprar algo mas allá de sus posibilidades, ya sea casa, carro u otro bien de un alto valor.

    La primera responsabilidad de quien concede un préstamo es hacer una buena inversión. Sin embargo, si actuara correctamente, el prestamista también tiene el deber de salvaguardar el bienestar de quien le pide el préstamo. Al negar el préstamo de la persona que lo pide porque claramente no tiene la capacidad financiera de cumplir con la obligación, el prestamista puede estar evitando mucho sufrimiento.

    ¿Por qué razón ocurren errores periódicos en la concesión de préstamos? A veces son solo errores de mal juicio. Pero la mayor parte está relacionada con la envidia. Alguna financiera descubre un lugar para ser explotado y, luego otros prestamistas oyen hablar de beneficios que crecen en el corto plazo de sus rivales, entonces la envidia se manifiesta. En poco tiempo, la carrera para ganar con la última forma de préstamos, afecta toda la economía.

    Todo esta situaciones, en general, resultan muy lucrativas por algunos años, porque lleva un tiempo hasta que los problemas salen a la luz. Pero cuando surgen y los deudores comienzan a atrasarse en los pagos, la crisis corre de tal manera que los prestamistas tratan de retirarse lo más rápido posible, haciendo que las pérdidas y el impacto sea mucho mayor.

    En el mundo de los negocios es muy fácil desarrollar una “mentalidad de manada”: “Si a todo el mundo le va bien en una cosa, debe ser bueno para nosotros también” Seguir ese tipo de pensamiento puede hacer que nuestra vida o empresa se vuelva una víctima de la especulación imprudente y precipitada.

    La Biblia enseña que eso fue lo que estuvo cerca para sucederle a Asaf, pero felizmente él se contuvo. Leemos sobre la sabiduría de ese hombre en el Salmo 73:2-3: “En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos.”

    En el actual veloz y altamente competitivo ambiente de los negocios, podemos ver a nuestros rivales beneficiarse de las prácticas que jamás usaríamos. Y si no estamos dispuestos a permitir que ellos obtengan ventajas, como en el caso de prestar grandes sumas de dinero a quienes lo pide con capacidad de pago cuestionable, debemos luchar contra la tentación de comprometer nuestros principios.

    Sugerencia: si es tentado a tener envidia de sus rivales, haga una pausa para considerar lo mejor a hacer. No vaya detrás de la tendencia del momento solo para ganar más dinero. Las tendencias pasarán y usted no va a arrepentirse.

    FRASES MECANICAMENTEMENTE REPETIDAS por Fernando Calvo

     En nuestra reunión semanal del CPEC, el día anterior, nuestro Director me pidió que hiciera la oración y una reflexión, este tipo de encargos me alteran un poco, pues es difícil decir lo que Dios quiere, y no, lo que yo quiero en la reflexión, pero apliqué de inmediato el versículo de apoyo: “…todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

     Ya esa mañana tenía preparada mi intervención y en mi tiempo temprano con el Señor tuve la oportunidad de que el Espíritu Santo me guiara en la forma como debía orientar la reflexión, pero fue en el momento de iniciar la reunión cuando surgió un comentario que validó porqué el Señor tenía claro de lo que El quería hablarnos.

     Muchos de nosotros queremos estar en posiciones de importancia o ser figurones, pero meramente por el afán egoísta de ser nombrados, de acumular títulos que nos llenen de galardones que no merecemos y que menos aún, hemos hecho méritos para ganarnos. Y esa fue la razón por la cual Dios quería recordarnos que ante El no podemos fingir y menos fungir en cargos o posiciones que El no tiene para nosotros, aunque tengamos en nuestros planes hacer el papel a pesar de los planes de Dios que es quien escoge quienes deben ser los verdaderos actores encargados por El. Pero El permite que muchas veces el antojo de la vanidad personal se cumpla para que seamos sacados por la propia incompetencia al ejercer lo que no está en los planes de Dios. Y digo esto porque lo que Dios quería esa mañana era recordarnos que todo lo hagamos debe ser hecho con AMOR, guiados por El y como instrumentos en manos del verdadero Hacedor.

     Teníamos que leer Primera a los Corintios 13 para El recordarnos de qué forma quiere que su equipo del CPEC trabaje en la obra que nos ha encomendado. Y fue claro cuando en los versículos que están a continuación nos exhortó a reflexionar en los tres primeros:

     1 Si hablo en *lenguas *humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido.2 Si tengo el don de profecía y entiendo todos los *misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada.3 Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso.

     Estos versículos me llevaron a recordar a Juan que dice: Dios es Amor. Vino a mi memoria una predica que escuché sobre el por qué Dios es Amor. Nosotros decimos con una facilidad inmensa, “yo te amo”, como, “Dios te bendiga”; nosotros reflexionamos en lo que decimos o simplemente se nos volvió una frase de cajón o automática que sólo responde a un estímulo emocional. En aquella prédica decía el Pastor, cuantas veces está escrito en la Biblia que JESUCRISTO nos haya o les haya dicho a algunos de sus elegidos:”YO TE AMO”. En el nuevo testamento no las hay y las únicas frases que podemos recordar de Dios son, que David era un hombre conforme al corazón de Dios; que de Jesús, Dios Padre dijo, este es mi hijo amado, pero expresiones emocionales como escribir con las nubes:” Yo te amo”, eso no está.

     Pero su amor fue con hechos, y así lo hizo:” Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo Unigénito para que todo el que en El cree no se pierda sino que tenga vida eterna”, eso es amor. Diría el refrán popular, “obras son amores y no buenas razones”. Entonces si ahora leemos el resto de Primera a los Corintios, desde el versículo 4 hasta el 7, tendremos la verdadera definición de lo que significa amar:

     4 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.6 El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

     Pero si Dios es Amor y nosotros queremos saber quien es Dios, sólo tenemos que cambiar la palabra AMOR por la palabra DIOS y entonces sabremos quien es Dios, ahora leámoslo con el cambio:

     4 DIOS es paciente, DIOS es bondadoso. DIOS no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.5 DIOS no se comporta con rudeza, DIOS no es egoísta, DIOS no se enoja fácilmente, DIOS no guarda rencor.6 DIOS no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.7 Dios todo lo disculpa, DIOS todo lo cree, DIOS todo lo espera, DIOS todo lo soporta.

     Dijo el Señor Jesucristo, ¿quién me ama?, el que suyos mis mandamientos y los cumple. Amar es más que palabras, es acción.