CPEC's profileComité de Profesionales ...PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    February 20

    UN LIDER CON COMPASION por Rick Boxx

     Leí la historia animadora de un ejecutivo que lideraba por su ejemplo de vida: Roger Enrico, ex-CEO de la Pepsico, redujo voluntariamente su sueldo por varios años consecutivos, de US$ 900,000 para US$ 1. En vez de forrar los bolsillos con rendimientos adicionales, Enrico escogió usar el sueldo al que tenía derecho, para costear las becas de estudio para los hijos de los trabajadores de la línea de producción de la Pepsico.

     Tengo seguridad de que ese líder y su familia no pasaron necesidades. El debe haber tenido otros rendimientos o inversiones que pagasen sus obligaciones financieras. Pero, cuando oímos sobre grandes ejecutivos que tienen bonos multimillonarios, mientras las empresas que dirigen declaran inmensas pérdidas anuales, oír de un líder que declina de esa compensación tan significativa no es solo sorprendente sino también estimulante.

     ¡Que manera poderosa y creativa de dar generosamente para los que necesitan de asistencia! Cuando los empleados ven esa demostración de abnegación y cuidado para con ellos, encuentran un líder a favor de quien están dispuestos de hacer esfuerzo extra para servir, siempre que sea necesario.

     El ejemplo de Enrico refleja la orden de Dios en Levítico 23:22: “Cuando segaris la mies de vuestra tierra, no segaréis hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu siega; para le pobre  y para el extranjero la dejarás. Yo Jehová vuestro Dios”. La idea por detrás de esa ordenanza es: en vez de tratar de juntar cada semilla o grano (o cada centavo, colocando en términos monetarios), el líder es exhortado a dejar algo, para beneficiar a aquellos que tienen necesidades. En el caso de Enrico, él dejó US$900,000 sobre la mesa con el objetivo de mejorar la vida de los empleados, ayudando a financiar los estudios de sus hijos.

     Otro pasaje bíblico habla de la disposición para considerar seriamente las necesidades de los otros: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” (Filipenses 2:3-4). Dios sabe que el desfavorecido necesita de un protector. Él ordena generosidad. Repetidamente la Biblia reconoce la existencia del pobre y del necesitado, instando para que los que poseen recursos les den asistencia de manera concreta.

     ¿Usted puede beneficiarse con el ejemplo de Enrico? ¿Cómo puede incluir generosidad en su empresa? ¿Qué pretende hacer con los recursos materiales extra y el dinero que Dios le ha dado?

    No se trata de algo difícil: todo lo que tenemos que hacer es mirar a nuestro alrededor: Como dice Proverbios 27:23: “Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, y mira con cuidado por tus rebaños”.

     ¿Cómo se beneficiará usted con todo esto? Tendrá la satisfacción de saber que trató a los que trabajan para usted con compasión y sensibilidad. Y su compromiso para con ellos será recompensado.

    Como concluye el pasaje citado: “Los corderos son para tus vestidos, y los cabritos para el precio del campo; y la abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, para mantenimiento de tu casa, y para sustento de tus criadas” (proverbios 27:26-27).