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December 25 ESCUCHE EL LATIDO DE SU CORAZON Y BAILE por TamasyAl abrir una pequeña barra de chocolate encontré impreso en el lado interno de la envoltura: “Escuche el latido de su corazón y baile”. Eso fue muy especial para mí en aquel momento. Este periodo del año, para mí, asumió definitivamente un nuevo sentido. Hace un año estaba echado en una cama de hospital, en la unidad de cuidados intensivos recuperándome de una extensa cirugía en el corazón. En el día de Navidad, en vez de despertar con la expectativa habitual de intercambio de regalos y de la deliciosa cena, desperté lleno de tubos y cables por el cuerpo, para que el equipo médico pudiese monitorear mi cuadro clínico y administrar la medicación necesaria. Pero en vez de desesperación, yo sentía mucha alegría y agradecimiento. Había recibido el maravilloso regalo de estar vivo para disfrutar de otras navidades en familia. Esa navidad no giraba en torno de dar y recibir, sino de simplemente estar. Sabía que Dios era el mayor responsable por tornar aquello posible, colocándome sobre los cuidados de un destacado cirujano en un hospital conocido por sus notables instalaciones en cardiología. También tenía una enorme sensación de paz. Enfrentar y superar la perspectiva de la muerte nos torna así. Los eventos de la semana anterior habían mudado rápidamente. Aunque las probabilidades de éxito para mi cirugía fuesen altas, por mi edad y condiciones físicas en general, nadie podía garantizar que tendría otra navidad. Así que, cuando alguien en aquella mañana dijo: “¡Que bueno verlo!”, respondí eufórico: “¡Qué bueno poder ser visto!” La paz que sentí en la mañana de navidad contrastaba con los sentimientos que me golpearon dos semanas atrás, cuando supe de la necesidad urgente de una cirugía. De repente me vi confrontado por una situación sobre la cual no tenía control. Fui invadido por pensamientos como no estar presente para el matrimonio de mi hija menor, de no ver crecer a mis nietos, de tener que despedirme prematuramente de mí amada esposa, de dejar proyectos importantes sin terminar. Tal vez nunca enfrentó una situación envolviendo la muerte. Pero todos enfrentamos circunstancias que nos asustan a cada cierto tiempo. ¿Cómo enfrentarlas? ¿A quién recurrir? Considere algunas verdades que me confortaron en ese periodo: Dios estaba conmigo. El Dios en que confío no es un observador distante e imparcial, sino que está involucrado de forma íntima con mis circunstancias. “No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10). Dios sabía que hacer. Aunque yo no pudiese ver el futuro, Dios podía y estaba completamente con el control. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11). El amor de Dios vence mi miedo. Confiando en el amor de Dios y su incondicional aceptación hacia mí, pude tener la seguridad de que Él tenía en vista mis mejores intereses. “En el amor no hay temor; mas el perfecto amor echa fuera el temor” (I Juan 4:18). December 17 EL CARRO DE CARRERAS por : Rick BoxxEn la cena que conmemoró nuestro vigésimo aniversario de matrimonio, mi esposa me hizo una pregunta muy interesante: “¿Si nuestro matrimonio pudiera ser representado por un carro, cual sería?” Recuerdo vagamente haber oído esa pregunta hace algunos años, hecha por un pastor, pero nunca más pensé sobre eso. Después de pensar algunos minutos, respondí: “Un carro de carrera, un Formula 1” “¿Un carro de carreras?, ella preguntó sorprendida. “¿Por qué un carro de carreras?” “Bueno, porque andamos velozmente la mayor parte del tiempo, pero nos vemos con suavidad”, expliqué. “Pero, de vez en cuando, somos chocados por alguien o algo que nos deja girando fuera de control, o lo que es peor nos hace dejar la carrera. O con relación al objetivo: cruzar la línea de llegada, recibir la banderada y volver a ajustar el foco lo más rápido posible.” Hebreos 12:1-3, en la Biblia, nos enseña una buena lección cuando el choque fue fuerte: “Por tanto nosotros también, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba…”. “…y corramos con perseverancia de la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y el perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.Así pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo” Durante su tiempo en la tierra, a pesar de enfrentar gran adversidad, Jesús jamás perdió de vista su propósito. De manera similar, necesitamos mantenernos concentrados en el cumplimiento de nuestra misión. Si las circunstancias de la vida nos lanzan fuera de curso, debemos adoptar las acciones correctivas necesarias y luchar para “correr con perseverancia la carrera que nos es propuesta”. Si usted ha experimentado contrariedades o atraques de sorpresa, aquí hay algunos pasos simples para adoptar: Primero: No se desanime; Segundo: Recuerde cual es su objetivo principal; Tercero: Concéntrese, y Cuarto: Regrese a la carrera y corra con perseverancia December 09 LA CARACTERISTICA DEL LIDERAZGO por: Robert Tamasy¿Generalmente qué características son las que más buscamos en nuestros líderes? Determinación, personalidad dinámica, habilidad de hacer que las cosas funcionen, magnetismo que atrae otras personas, auto confianza, visión y fuerte sentido de propósito son algunas de las cualidades que buscamos. Usted probablemente podría enumerar muchas otras. Básicamente, consideramos buen líder a alguien que sabe para donde va y cómo llegar hasta ahí y que motiva a otros a que se unan a esta jornada. Hay una característica que usted puede no haber considerado: humildad. Humildad es como se espera que usted describa al empleado que le entrega la correspondencia, o tal vez alguien de seguridad, pero no al director ejecutivo o al presidente de una organización. Nosotros queremos que nuestros líderes sean enérgicos e influyentes, no humildes. En su libro "Good To Great", Jim Collins afirma que en un estudio con once compañías exitosas en Estados Unidos, mostró que sus líderes exhibían dos cualidades específicas, siendo una de ellas una gran humildad. Es interesante observar que la Biblia nos ofrece una visión similar sobre humildad y sobre lo que podríamos considerar como opuesto, el orgullo. Analicemos lo que el libro de Proverbios nos dice.
1.- Humildad proporciona una perspectiva apropiada. Aunque el éxito en los negocios y en la vida son deseables, hay siempre el riesgo de atribuirnos a nosotros mismos el crédito excesivo cuando las cosas van bien. La humildad nos capacita a apreciar las circunstancias que contribuyeron para nuestro éxito, así como las personas que ayudaron a hacerlo posible. "Cuando llega la soberbia, llega también la deshonra; pero con los humildes está la sabiduría" (Proverbios 1.2). 2.- Humildad protege contra la desgracia. El orgullo que refleja satisfacción con las realizaciones de otros, es perfectamente aceptable, pero tornarse excesivamente impresionado consigo mismo, "teniendo pensamientos mas elevados, sobre sí mismo, de lo que debería", puede llevarnos a muchos problemas, inclusive a un momento embarazoso y a la completa derrota. La humildad nos habilita a asumir la altura correcta en relación a nuestros éxitos y a recibir reconocimiento y recompensas sin volvernos arrogantes y altivos. "Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, pero antes de los honores está la humildad" (Proverbios 18.12). 3.- Humildad concede a otros la oportunidad de honrar lo que usted hizo. Generalmente apreciamos el reconocimiento por la ejecución de un buen trabajo, pero las personas rápidamente se cansan de aquellos que son presuntuosos y se promueven a sí mismos. "No te alabes delante del rey ni te pongas en el lugar de los grandes, porque mejor es que se te diga: 'sube acá', y no que seas humillado delante del príncipe a quien tus ojos han visto" (Proverbios 25.6-7). 4.- Humildad ayuda a mantener el equilibrio. Todos nacemos con habilidades, poderes e inteligencia. No ganamos o adquirimos estas cualidades, ellas "apenas están ahí". Así, al contrario de volvernos irritantemente orgullosos por talentos que existen desde el principio, la humildad nos capacita a identificar su origen - Dios - y los utiliza en el límite de nuestras capacidades. "Riquezas, honor y vida son el premio de la humildad y del temor de Jehová" ( Proverbios 22.4). 5.- Humildad revela el carácter íntimo. La propaganda nos instiga a "prestar atención al número 1!" (nosotros mismos), pero la persona humilde es capaz de considerar a otras como igualmente importantes, o hasta mas importantes. De la misma manera, nuestra respuesta al éxito, nos lleva a volvernos egocéntricos o simplemente agradecidos por la oportunidad que se atravesó en nuestro camino, muestra el tipo de persona que realmente somos por dentro. "En el crisol se prueba la plata, en el horno el oro, y al hombre la boca del que le alaba" (Proverbios 27.21). |
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